
Tengo una gran ventana a la ciudad.
Desde la planta más alta de un edificio
veo
las vidas conectar entre ellas.
Ahí abajo.
Pequeños puntos imperfectos que interactúan,
camuflados entre la noche y las luces de neón.
Me siento como Dios ante un mundo creado
ni a su imagen ni semejanza,
donde no puedo entender qué escriben
qué dicen o qué cantan.
fotografía, Busan on Fire de Ohara.
Lost in translations
Asesinado por Robert Albert el 6/05/2009
pistas del crimen: Korean Style
Panmunjom
Uberto Stabile
La frontera entre norte y sur
-Villarriba y Villabajo-
es un silencioso y un
esperado
esperpéntico
espectáculo
de desafío.
Una calle del Far West
donde varios pistoleros,
comunistas y capitalistas,
se retan a muerte.
Solos ante el peligro y
ante su público que
con sus Nikon, Canon, Sony, Olympus,…
les disparan.
En esa calle que nada sabe
de revolución obrera
ni de consumo
ni de clases
ni de propiedad
privada o colectiva
En esa calle que
nada sabe
de libertades
En esa calle
artificial
encuentras
enajenación mental
permanente
y desprendimiento cerebral.
.
Asesinado por Robert Albert el 5/01/2009
pistas del crimen: Korean Style
encuentro
Encontré a la chica de mi vida
llegando tarde a mi propia vida,
como no podía ser de otra manera.
Si hubiera llegado a tiempo, seguramente,
no habría sido ella.
Nos prometimos todos los viajes a la luna
pero siempre con los pies en la tierra
y cada uno a un lado del mundo.
El sentido de.
Quiero que me disculpes
por ser mimo triste en el salón.
Por beber aceite hirviendo
para quemar mi voz.
Por tener una cánula
que no deja escapar
palabra alguna.
Por tener en la garganta
un colador negro
de cáncer de amor
y otros sentimientos.
Quiero que me disculpes
por pasar de
estar ciego por ti
a no querer verte ni en pintura.
Por mirar para otro lado,
fijarme en otras curvas,
y dejar la mirada perdida, libre,
sabiendo a donde va,
escapando siempre de ti,
evitando cruzarse contigo y
con la medusa que habita en
tus ojos que me petrifican.
Discúlpame también
por tener el síndrome
del miembro fantasma
cuando coges mi mano
para notar si sigo vivo.
Mi parestesia está compuesta
por millones de termitas
que terminan conmigo
si me tocas,
por error.
Sé que apenas te escucho
cuando proyectas tu
propaganda comunista
para ver si caigo en el engaño
y corro hacia tus trincheras
para ser abatido a tiros
a mitad del camino.
Huyo de tus cantos de sirena
podrida, de sirena de ambulancia,
que penetran mi cerebro
hasta volverme loco, lo sé.
Y sé que hace tiempo
que dejé de hacer caso
de todos los olores
que traías a casa y
a mi propia cama.
Que me producían esas
hemorragias nasales
que inundaban mi cerebro
de impotencia y resignación.
Como puedes comprender
ya nada tiene sentido.
Asesinado por Robert Albert el 4/22/2009
pistas del crimen: Los poemas equivocados
De putas y otras cosas
Sólo una vez conocí
a una sirena prostituta
que pudo decir:
“de este agua no beberé”.
Prefiero caer por la madriguera
de conejo
- “bébeme”, “bésame” -
a ver un conejo profesional caer
en mi madriguera
- “fóllame”, “págame” -.
Porque una vez Jesucristo me dijo:
“ciertamente, hijo,
este cura no es mi padre”.
Para la vida:
poder vegano,
felicidad consumada
y sexo tántrico en grupo.
Estoy feliz porque sé
que quien duerme en el suelo
no puede caerse de la cama.
Asesinado por Robert Albert el 4/20/2009
pistas del crimen: Criminología poética.
Progreso
Las cosas han cambiado.
Antes venían a por nosotros,
nos cazaban
nos sentíamos como algo deseado,
nos medían, nos pesaban,
determinaban la edad por nuestros dientes.
Antes,
valoraban nuestras manos,
nuestra fuerza era un premio.
-Este me gusta-
y nos compraban a buen precio.
Ahora las cosas han cambiado.
Nos arrastramos, nos regalamos.
Somos demasiados, demasiados, demasiados.
Ya no importa como seas,
si no lo haces tú, lo hará otro.
Les pedimos que nos ahoguen,
que nos humillen,
que nos exploten.
Pagaremos nuestros zulos
comeremos sus restos
y veremos la realidad
que nos escriban en el cerebro.
Capaces de matarnos los unos a los otros
por revolcarnos en la mierda
las cosas no son mucho mejores,
simplemente han cambiado.
¡Oh, Dios progreso!,¿qué nos has hecho?.
Asesinado por Robert Albert el 4/17/2009
pistas del crimen: Esclavos libres
Cómo matar a un poeta
El mar.
Se abre de aquí a lo lejos
hacia el infinito.
¿Puedes verlo?
Claro, e incluso notarlo
mientraselaguasaladajuegaportutraqueaytucabeza
sube y baja
graciasamismanosqueteahoganlentamentedonde
hay y no hay
oxigeno.
Mira el mar,
qué bonito el mar
inspiración y retiro de poetas.
Será lo último que veas.
El mar.
Asesinado por Robert Albert el 4/09/2009
pistas del crimen: Criminología poética.
Harapos party
Nunca podremos comer con
cubiertos de plata,
aquí, bajo el puente.
Y seremos grandes olvidados.
Pero grandes
al fin y al cabo.
A la minoría siempre
y no por gusto,
ojalá hubiéramos podido elegir…
Quiero salir del puente y
doy cuatro pasos pero
siempre llueve,
cae granizo en soberbia,
las nubes me miran
por encima del hombro
y despierto odio y envidias
en mis compañeros de hoguera
-fuego cruzado –
¡Help me!
Sólo usted puede cubrirme
de gloria o de mierda
¿Qué se siente ante tal poder?
Asesinado por Robert Albert el 4/06/2009
pistas del crimen: Con toda la tinta en los bolsillos
Condenado
He cavado un túnel a mil metros de ti,
bajo las sabanas,
donde me encontré con otra
y casi conseguí que todo el peso del mundo
me cayera encima,
sepultándome definitivamente.
Tengo un espíritu sexualmente rebelde,
imposible de adaptarse al sistema.
Reincidente, irrecuperable.
Todo un problema para tu orden social
Aunque después de verte chupar mi
tarjeta de crédito
parece que te importe bien poco.
Asesinado por Robert Albert el 4/02/2009
pistas del crimen: Criminología poética.
Los poemas equivocados
Nunca he tenido la suerte
-¿es suerte?-
de estar en el momento oportuno,
en el lugar adecuado.
Siempre he vivido:
los dias equivocados
los lugares equivocados
las situaciones y amistades
equivocadas
incluso he llegado a escribir
los poemas equivocados.
Podemos sumarle la suerte
-¿es suerte también?-
de un embobamiento babeante y Borbón,
la ingenuidad de un mundo infantil
y de colores,
y la timidez distante y esquiva
de un Buster Keaton poco gracioso.
Una Caipirinha Molotov mal agitada
fácil de beber pero
difícil de tragar.
¿Quién es el cabrón que está
detrás de la barra?
Asesinado por Robert Albert el 3/30/2009
pistas del crimen: Los poemas equivocados







